20 may. 2014

El entorno en la formación


Como muchos de vosotras/as sabréis, y de no ser así aprovecho para informaros, el equipo profesional de La Brújula nos hemos mudado recientemente a un nuevo, espacioso y agradable local.


Pues bien, entre muchas otras razones, una de las que ha primado para nuestro cambio tiene que ver directamente con la formación y es por eso que aprovecho esta entrada para hablar de ello. En definitiva de lo que estoy hablando es de la necesidad que teníamos como centro formativo de poder ofrecer un espacio más adecuado para nuestras acciones docentes, en este caso un espacio que cumpliera entre otras cosas con la normativa vigente que entidades como el SCE (Servicio Canario de Empleo) o el SEPE (Servicio de Empleo Público Estatal) exigen hoy en día.

Así pues en la entrada de hoy mi interés se centra en hablar de esos aspectos que a priori pasan desapercibidos, pero que es más que necesario conocer y controlar, debido a la influencia directa o indirecta sobre la formación que pretendemos ofrecer. En concreto el concepto al que me estoy refiriendo se conoce en el campo de la Psicología Social como “Las variables ecológicas” que influyen en los proceso de comunicación, entre las cuales me gustaría destacar las siguientes:
  • El sonido.
  • La temperatura.
  • El espacio.

El sonido:


De esta manera, si empezamos por el sonido podemos ver cómo el ruido se puede convertir en un factor estresante y dependiendo de la frecuencia, la intensidad, de lo inesperado que sea, aumenta las conductas agresivas de las personas, por consiguiente dificultando los procesos de comunicación y aprendizaje de forma visible; como ejemplo me gustaría que pensarais lo agradable que es dar o recibir una clase cuando el espacio en el que te encuentras esta en obras ;)

La temperatura:


 La siguiente variable de nuevo seguro que es conocida por todos/as, o ¿acaso algún lector/a de este blog no se ha encontrado en algún espacio formativo, ya sea como alumnado o profesorado, en el que o bien el calor parece que derrite las ideas o por el contrario al conectar de forma exagerada la climatización del centro, hace tanto frío que parece que se te congelan los pensamientos?
Y es que de nuevo en este caso está mas que demostrado que tanto las temperaturas excesivamente elevadas, como las que son demasiado bajas dificultan los procesos de aprendizaje.

El espacio:


Por último llegamos a la parte que ha derivado mis pensamientos hacia esta entrada de blog: la variable ecológica denominada “espacio”, y es que, en este caso el hacinamiento (la falta de espacio) produce efectos negativos en las personas, llegando a bloquear de forma significativa los procesos de enseñanza aprendizaje que se lleva a cabo en aulas poco adecuadas.

Para entender este último aspecto, me parece importante revisar con vosotros una serie de ideas en relación con el espacio personal que cada uno/a puede necesitar, describiéndose dicho espacio en zonas de mayor a menor cercanía a la persona, y que no son otras que:

  • Zona intima (unos 45 cm.); solo se permite invadir este espacio a determinadas personas.
  • Zona personal (50-120 cm.), muy relacionado con la amistad.
  • Zona social (120 cm. - 500 m.)
  • Zona pública (500 m. en adelante)

Con todo esto, mi interés no ha sido otro que, tal y como están acostumbrados a oir nuestros queridos amigos del mundo de la docencia y las matemáticas, el espacio adecuado es una condición “necesaria pero no suficiente” para poder disfrutar de una verdadera acción formativa de calidad…

Así pues esperemos que esta mejora en nuestro espacio influya positivamente en nuestro trabajo docente, y como no, estáis más que invitados a visitar nuestro nuevo centro y dejarnos vuestra opinión sobre el ;)


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