29 sept. 2015

Conozco la disciplina pero... cómo ponerla en práctica en el día a día?


Hoy abordaremos un tema que afecta generalmente a todas las familias, que es cómo poner en práctica las estrategias que todos conocemos acerca de la educación democrática, constructiva y potenciadora de la felicidad de mi hijo o hija en el día a día.


Actualmente, gracias a la facilidad en el acceso a la información, todos podemos saber mucho acerca de los mejores estilos educativos, cómo potenciar en nuestros/as hijos/as lo que deseamos enseñarles, cómo enseñarles valores y aspectos que consideramos importantes, etc.
Sin embargo, son muchos los progenitores que acuden a terapia para explicar que tienen una filosofía clara sobre lo que quieren enseñar a su hijo/a pero, en el día a día, por una multiplicidad de factores (la prisa que tienen, un día duro en el trabajo, en casa, en el cole, la carga emocional que se establece entre ellos y sus hijos) son incapaces de transmitir esto tan positivo que tienen en su mente. Además, van viendo cómo sus hijos/as van presentando actitudes y comportamientos que son contrarios a la filosofía que les enseñan y no saben cómo afrontarlo.

Y es que cuando tenemos hijos/as, los/as amamos, los/as cuidamos y los/as educamos lo mejor que sabemos. No hay madre o padre que le desee mal a su hijo o hija. El deseo parental es darle lo mejor, ayudarle a ser una buena persona, que sea feliz y que se realice en la vida y nos prometemos no cometer los mismos errores que ellos/as sufrieron, desean ser mejores que sus progenitores, sin embargo, cuando los/as hijos/as crecen hay que enfrentar los problemas y educar y entonces nos encontramos repitiendo aquello que nos prometimos no hacer.

Esto ocurre porque la única forma en que aprendimos a ser padres y madres ha sido observando a nuestro padre y madre ejerciéndolo, por ello, expongo dos ideas que te pueden ayudar a afrontar la educación de manera práctica:

Desarrolla una conexión emocional con tu hija o hijo.

Esta conexión emocional permite a los niños/as desarrollar su autoestima y la habilidad para manejar sus emociones. También fortalece la relación de confianza materno o paternofilial. De esta manera tus hijos/as podrán disfrutar de la oportunidad de crecer creyendo en sí mismo/a, sabiendo que sus emociones cuentan y valorando quiénes son.

Céntrate en tí como persona.

La mayoría de progenitores luchan con cómo van a manejar a sus hijos/as desde que nacen hasta que se emancipan. Tratan de desarrollar estrategias para relacionarse con sus hijos/as y generalmente encuentran que es una experiencia frustrante. Por ello, mi propuesta es que te centres en ti, en cómo eres y en qué cambios puedes hacer en tu actitud, pensamiento y comportamiento para ser el padre o la madre que quieres ser. Te propongo que no te concentres tanto en las tácticas para cambiar el comportamiento de tu hijo/a y te centres en tu experiencia como madre o padre.

Cuanto más aprendas de ti mismo/a, más enriquecedoras serán las experiencias con tu hijo/a.

2 comentarios:

  1. Hola Patricia!
    Gracias por compartir tus conocimientos. Estoy en acuerdo contigo.
    El cariño, el amor, la comprensión, etc...son indispensable en el día a día con nuestros hijos. Si!!! Lo sentimos hacia ellos, pero, expresarlo a diario es algo que los adultos por el ritmo de vida en el que estamos inmersos, olvidamos transmitirles.
    Con el tiempo aprendí, primero a que debía cuestionarme si quería educar a mi hijo, como lo hicieron mis padres conmigo. Ellos no lo hicieron ni mejor ni peor, simplemente como creyeron mejor para mi. Pero mi manera de pensar, dicierne de la suya. Lógicamente me tocó vivir "otros tiempos". Siempre habrá de haber una base común cuando educamos, basada en la enseñanza del respeto mútuo y otros valores que han ido en desuso.
    Segundo, que es más positivo, certero y provechoso para ambas partes, transmitirles, educarles, con mucho amor. Siempre se ha dicho que es mejor una palabras amable, que todo lo contrario. Es importante, hacerles participe en su educación diaria, y tratar de que comprendan, etc. Aunque en ocasiones, una llamada de atención, es inevitable. Al igual que una mamá osa gruñe a su cachorro.

    Besos y abrazos

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  2. Hola Patricia!
    Gracias por compartir tus conocimientos. Estoy en acuerdo contigo.
    El cariño, el amor, la comprensión, etc...son indispensable en el día a día con nuestros hijos. Si!!! Lo sentimos hacia ellos, pero, expresarlo a diario es algo que los adultos por el ritmo de vida en el que estamos inmersos, olvidamos transmitirles.
    Con el tiempo aprendí, primero a que debía cuestionarme si quería educar a mi hijo, como lo hicieron mis padres conmigo. Ellos no lo hicieron ni mejor ni peor, simplemente como creyeron mejor para mi. Pero mi manera de pensar, dicierne de la suya. Lógicamente me tocó vivir "otros tiempos". Siempre habrá de haber una base común cuando educamos, basada en la enseñanza del respeto mútuo y otros valores que han ido en desuso.
    Segundo, que es más positivo, certero y provechoso para ambas partes, transmitirles, educarles, con mucho amor. Siempre se ha dicho que es mejor una palabras amable, que todo lo contrario. Es importante, hacerles participe en su educación diaria, y tratar de que comprendan, etc. Aunque en ocasiones, una llamada de atención, es inevitable. Al igual que una mamá osa gruñe a su cachorro.

    Besos y abrazos

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