15 jul. 2014

Las mates y el razonamiento

Una de las principales demandas que tenemos en el centro son las mates...
Niños y niñas de todas las edades "sufren" las clases de mates como si fueran la peor tortura que le pudieran hacer... y es que por alguna razón, las mates "se atraviesan" y cuesta mucho no caer en la tentación de abandonarse al...


"yo no entiendo"   "esto es muy difícil"


Según nuestra experiencia, los niños, aunque estén incluso a punto de pasar a la ESO (alrededor de los 12 o 13 años) no entienden o no tienen del todo claro para qué sirven las operaciones básicas matemáticas. En general saben operar: suman, restan, multiplican y dividen mejor o peor, pero saben seguir el procedimiento (incluso con las llevadas!!!).

Pero si les pedimos que nos expliquen qué es una suma o una resta o les presentamos un problema... como su propio nombre indica, es donde empiezan los problemas para ellos...

La capacidad para resolver un problema que está a la base es el razonamiento (además de la comprensión lectora, claro). Para entrenar esta capacidad hay muchas herramientas y mucho material gratuito que podemos descargar o utilizar en la red. Pero, tal y como nos decía Nayra en su entrada, tenemos que llevar un orden y tenemos que ser muy muy constantes en el trabajo. Por muy buen material que tengamos, si somos inconstantes o caóticos, no se verán los frutos.

Además del plan de trabajo y del material a utilizar, nuestra actitud es muy importante y puede definir en gran medida la rapidez y la motivación con la que los niños se enfrenten a una tarea con la que no se sienten cómodos y con la que llevan "sufriendo" mucho tiempo...

Teniendo en cuentas estas recomendaciones, en las sesiones de razonamiento trabajamos:
  • Conceptos básicos: suma - resta - multiplicación - división
    • Práctica, práctica y más práctica
  • Pasos para hacer un problema
    • Práctica, práctica y más práctica
  • Ejercicios de razonamiento lógico

Hoy vamos a ver cómo trabajar las operaciones básicas y en las próximas entradas veremos los siguientes pasos...
Siempre decimos que no hay recetas mágicas, pero hoy me voy a "atrever" a decir que las claves para el entrenamiento de las capacidades básicas son la paciencia y el tiempo, así que el hecho de que solo veamos este punto hoy tiene la base en esa idea:

...vamos poco a poco... sin prisa pero sin pausa...


Conceptos Básicos:


Aunque parezca que los tienen trabajados y asumidos, en realidad, como digo, lo más habitual suele ser que no sepan aplicar ni explicar de forma clara cuándo se suma, cuándo se resta, multiplica o divide.

Así, lo primero que hacemos es explicar de la forma más "manipulativa" posible qué son y qué resultado dan las operaciones básicas, utilizando lo que tengamos más a mano: lápices de colores, garbanzos, gomas...

Lo que queremos que el niño tenga claro como el agua es, por un lado, qué significa cada operación y, por otro, qué resultado nos va a dar cuando hacemos esa operación (un número más grande de los que utilizamos o un número más pequeño).

Podría utilizarse el siguiente cuadro, aunque lo más recomendable es ir elaborándolo junto al niño a la misma vez que se va explicando:


Mi recomendación es que pongamos especial atención en la resta que, aunque es una de las primeras operaciones básicas que se aprende, es una de las más difíciles de comprender y aplicar. Debemos dejarles muy claro que la resta no es solo "quitar", sino que también significa "llegar" de un número más pequeño a otro más grande.


Práctica, práctica y más práctica:


Una vez explicado, para asegurarnos de que van adquiriendo los conceptos, vamos leyendo problemas variados, adaptados al nivel del niño, en los que se vayan aplicando las diferentes operaciones. Lo más recomendable es empezar con problemas de una sola operación e ir aumentando la dificultad hasta que veamos que al niño ya le cuesta menos.

Mientras se van leyendo los problemas, debemos ir "enseñando" los datos a los niños con el mismo elemento con el que hemos explicado las operaciones (esos garbanzos o lápices de antes)... Los niños deben ser capaces de "ver los números".

Una vez los datos están sobre la mesa, debemos aplicar la operación, de forma que el niño la vea (por ejemplo, si es dividir, debemos repartir los garbanzos entre el número de indica el problema haciendo montoncitos)

El objetivo será que ellos sean capaces de hacer estos pasos y explicar por qué se hace una operación u otra y sobre todo... ¡¡¡ que NO ADIVINEN !!! (en la próxima entrada ya hablaremos sobre este evento casi universal del "adivinamiento" en las mates...)


Por último, volver a recordar que cuando hablamos del entrenamiento en capacidades básicas, no debemos tener prisa, nuestra actitud debe ser positiva, así que este proceso puede (y debe) durar varias sesiones...

Para nosotros es muy sencillo y muchas veces no nos explicamos cómo es posible que no entiendan algo tan básico como un resta o una multiplicación... Y a veces llegamos al punto de desesperarnos e impacientarnos...
Y los niños (que de alguna manera están esperando confirmar lo que llevan recibiendo todos los años que llevan dando mates: "yo no sé", "yo no puedo", "esto es muy difícil para mi") lo van a notar... Y una vez más sentirán frustración y se sentirán más lejos de conseguir algo que van a necesitar aplicar en su vida cotidiana cuando sean un poco más mayores...

Así que es mejor dedicarle media hora y parar si nos empezamos a notar nerviosos, que intentar alargar la sesión...
Ánimo y...

mucha, mucha, mucha, mucha paciencia 

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