7 oct. 2014

Técnicas de comunicación en la pareja



La comunicación es la vía de entendimiento entre dos personas, pero puede convertirse en la vía por la cual se acabe en una pelea o conflicto. Para evitar estas situaciones es necesario tener una comunicación positiva y para ello, como les dije en mi anterior entrada, voy a comentarles una serie de técnicas de comunicación.



1.- Qué decir, por qué deseas decirlo y cómo vas a hacerlo.

Estos tres elementos de la comunicación (contenido, objetivo y forma) deben ser coherentes. Con ello conseguiremos no ser mal interpretados y conseguir nuestro propósito a la hora de comunicarnos.

Pongamos un ejemplo de la incoherencia de estos elementos:

Qué vas a decir: vamos a arreglar la situación por la que estamos enfadados

Por qué vas a decirlo: desahogarme porque sigo enfadado

Cómo lo vas a decir: tono seco, con reproches, mirada con el ceño fruncido, excesiva gesticulización

En este caso, la pareja puede que se muestre descorcetada debido a la incoherencia del contenido del mensaje con el objetivo y la forma. Y lo más probable es que esta conversación lejos de arreglar las cosas, lo que consiga es acabar en otra nueva discusión.

Les aconsejo que antes de tener una conversación con sus parejas revisen estos tres elementos y su coherencia, para asegurarnos una comunicación efectiva y sin malas interpretaciones.

2.- Evitar referencias al pasado en un conflicto

Normalmente cuando nos referimos al pasado es para hacer reproches o comparaciones negativas. El pasado no lo podemos cambiar por mucho que hablemos de él, así que resulta más práctico referirnos al presente y dirigirnos al futuro. Tomar decisiones que nos permitan mejorar de hoy en adelante y dedicar a ello nuestra energía en vez de a estancarnos en el pasado.

“Hoy es el primer día del resto de mi vida” 



3.- Ser específico

Esta es una de las normas básicas de la comunicación.

Si le decimos a nuestras parejas: “Me siento sola”, “no me haces caso”… son verbalizaciones vagas, generales, inespecíficas, con las que probablemente conseguiremos malestar en el otro ya que son críticas y no damos alternativas ni planteamos las formas para mejorar las cosas.

En cambio si comunicamos una propuesta específica como: “¿Qué te parece si a partir de las 9 de la noche nos dedicamos un tiempo para estar juntos?” permite a nuestra pareja contestar sin sentirse criticada y poder avanzar a una solución

Tras una conversación específica hay mayor probabilidad de conseguir nuestros objetivos y que se produzcan cambios.

Algunas personas creen que si hay amor no hacen faltas palabras, “si me quiere debe saber lo que necesito”, pero esto es completamente erróneo, ya que el amor se nutre de una buena conversación.

4.- Ser breve

Cuando nos repetimos, nos recreamos en lo que decimos (sobretodo si es negativo) deterioramos la capacidad de escucha del otro, acabamos cansándolo.

5.- No usar el “siempre” y el “nunca”

Estos términos empleados en las quejas o críticas tienen un gran efecto negativo, debido a que no permiten la flexibilidad ni la matización. Su tono acusador no permitirá el cambio. Para ser más justos, llegar a acuerdos y producir cambios resultan más efectivas las expresiones:

  • La mayoría de las veces 
  • En ocasiones 
  • Frecuentemente

6.- Ser positivo

Cuando planteamos lo que no nos gusta, de cierta forma estamos criticando al otro.

“No encuentro bien que no nos veamos hoy”

Cuando decimos lo que nos gustaría, estamos dando una opinión sin culpabilizar.

“Me gustaría verte esta noche”

Intentar hablar en positivo es una forma mucho más agradable de comunicarnos.

7.- Los límites de la sinceridad

Las parejas conflictivas usan una comunicación sin restricciones. Hay comentarios que no aportan nada bueno aunque sean ciertos. Bajo la excusa de ser sincero se puede ser absolutamente desagradable. Por lo que, a veces, hay algunas verdades que mejor no comunicar, ya que sólo sirven para dañar al otro.

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